domingo 29 de noviembre de 2009

Damn, I really miss this place.

martes 27 de octubre de 2009

USOS y horarios.

Por el momento estaré en:

http://www.libertarianmag.com/

Darle algún uso a lo que escribo es unas de las cosas que siempre quise hacer. No me siento único, ni mucho menos, pero que alguien apruebe lo que escribo me hace sentir mejor, se siente bien. Es un pequeño lugar, y espero que me sigan teniendo en cuenta con mis textos.

domingo 18 de octubre de 2009

La nada misma.

Mamá no se ha interesado en que este día lo pase con ella. Ya son las ocho y media de la noche. Nada de su parte más que un desinteresado mensaje-respuesta de mi parte. Estuve en casa todo el día. No hice nada. No estudié para el parcial del martes, no dibujé, no escribí. Me siento en un estado de dejadez terrible.
En una pirámide con prioridades ¿Por qué son las cosas que se encuentran más abajo las que me cuestan menos?

Mamá se encontraba arriba de esa pirámide. El viernes le mandé un mensaje preguntándole si necesitaba/quería algo para hoy. No me respondió. Me mandó un mensaje ayer diciéndome que estaría en otro lugar que no era la casa. Yo no tenía el celular encima, por ende no pude responder, pero tenía pensado hacerlo una vez que supiera a qué hora iría.
Durante el día de hoy, las horas pasaron. Papá no estaba en casa, y yo me dediqué a hacer nada. No estudié para Pensamiento Científico, ni seguí con los dibujos para el curso de Figurín. Por otra parte, recibí el e-mail del chico de la página web para escribir en una columna, eso me alegro mucho, pero es otro tema. Le mandé un mensaje a mamá preguntándole si todavía no había llegado a su casa. Me respondió que no sabía a qué hora saldría para allá. Le mandé uno más diciéndole que mi idea era ir para su casa, cuando ella estuviera. Nunca más supe de ella. Eso fue a las dos de la tarde.

Un poco de involuntariedad mía. Un poco de desintetrés de ella ¿O será totalmente mi desgano? Quisiera que mamá me hubiera llamado, o no sé, que me hubiera dicho algo que borre este estado de dejadez que estoy cosechando en mí.

Papá llego a las ocho masomenos. Me preguntó como la había pasado. Le dije que no había ido a ver a mamá (podía haberle mentido tranquilamente). Me miró y me dijo: "Pelotudo". Le dije que tenía razones para hacer lo que hice, respondió que no existían: Que para ella debía hacer un lugar. Tengo mis razones, es verdad, pero conociendo a mi papá, nunca obtendré la razón.

Sigo sin ganas. No sé qué me pasa ¿Cansado? ¿Cansado de qué? Para los parciales que tuve la semana pasada casi no estudié. El curso de figurín, hice los dibujos la noche anterior. El trabajo, ¿El trabajo? Quizás. Tampoco salgo a la noche, para supuestamente estudiar. Estoy bostezando. Mañana voy a ir a la mañana a cursar Economía, aún, cuando sé que esa materia no la apruebo. Pero prefiero estar en la facultad, escuchando a un profesor que da ejemplos machistas, que en casa, donde probablemente no haga nada tampoco.

sábado 3 de octubre de 2009

A la abuela.

Quisiera decir que todo está bien por acá. Y que yo estoy bien. Antes que nada le pido disculpas, aún cuando no es la primera vez que hago esto de “desaparecer”. Como le dije hace un tiempo, en mi vida, mi corta vida, siempre ha sido así. No estoy enojado, pero a veces esto no es fácil. Y esto, cuando digo esto, es todo. Es vivir, trabajar, estudiar, salir, disfrutar, reír, tratar, intentar.
Trato día a día de acostumbrarme a todo lo que me rodea. A la hipocresía, a la falsedad, a los golpes en la cara, a que te mientan y no se escondan, a la desilusión, a la lenta destrucción. Tengo veinte años, me siento de cincuenta muchas veces. Pero quiero vivir. Yo SI QUIERO VIVIR. Aunque hay piedras por todos lados. Aunque llueve. Aunque hay viento. Aunque tantas metáforas, tengo miedo de que usted ya no me entienda.

lunes 21 de septiembre de 2009

La nostalgia del invierno no va más.

La primavera dice haber empezado, los árboles ya no llorarán, el cielo lo hará más seguido pero por alegría, los pajaros tendrán razones para cantar, las bufandas y pañuelos encontrarán, poco a poco, su lugar dentro de este armario. Yo miraré al cielo por mi ventana cada mañana, pretenderé robarle al sol un poco de luz y crecer un poco más. Por cada razón para caer, buscaré dos para volar.

martes 25 de agosto de 2009

No.

Principalmente quiero decirte que no soy especial, aunque tampoco soy como todos, partiendo del hecho de que no sé como son “todos”. No soy especial he dicho.

Muchas veces prefiero pasar horas en cama en lugar de salir a broncearme de alegría mañanera. Me gusta el alcohol, muchas veces en exceso, pero muchas veces poco es suficiente para que sea un exceso para mí. Suelo fumar, si, suelo fumar, pero solo cuando hay mucha gente que fuma, cuando ya el aire está muy contaminado y además esa multitud me pone nervioso. Mis amores no son especiales, me gustan las personas equivocadas o generalmente ellos se dan cuenta de que están equivocados conmigo. La gente en mi vida siempre se va. Las cosas suelen desaparecer. No soy especial. Tengo mañas, no busco quintas patas, a veces sextas y hasta séptimas. Junto todas las boletas de compras como desquiciado. Creo que algún día las voy a necesitar. Algunos domingos no me gusta bañarme, mi pelo con forma extraña y sucia es feliz, y yo también. Llego tarde a muchos lados, muchas veces, aunque estoy mejorando en eso. Suelo odiar lo que no puedo tener. Eso me convertiría en una persona histérica quizás, aunque no creo que sea muy extremista. Muchas veces no me gusta hablar sobre mi homosexualidad, no me gusta hacer publicidad al respecto. Me gusta el color negro y el blanco, muchas veces el azul oscuro. Me pinto las uñas con calcio un par de veces por mes, me gusta como queda cuando está gastado. No soy socialista, ni anarquista. No soy oficialista, ni radical. No estoy en contra, ni en el Pro. Soy vegetariano, pero mataría una cucaracha. He tenido sexo por amor al amor y por amor al sexo. No lloro fácilmente. No me gustan el 85% de las fotos en las que salgo, menos si mi boca está en esa foto. Cuando era chico quise ser policía, mago, científico y correr en karting. Jugaba a las muñecas con mi hermana y sus amigas. Mi primer beso se lo di a una de sus amigas en su cumpleaños jugando al “semáforo”. Me había enamorado de esa chica mayor que yo. Unas semanas después todo había terminado. La vi vistiendo una pollerita muy corta y una remera que mostraba demasiado. Ella tenía 12. Me gusta escribir y dibujar, pero lo hago muy poco. Me gusta la moda, y como dicen, tengo un blog como todo gay. Mi pelo es muy lacio, y quisiera rulos, como toda persona que no está conforme con lo que tiene. Mi sueño es tener una casa grande, donde vivamos todos y nunca haya peleas. Mi mamá cocinaría para mi papá y nosotros (volverían a estar juntos). Me gusta pasar mucho tiempo en la computadora generalmente haciendo nada, lo que generalmente me trae problemas. La música, me gusta fuerte y mucha. Las drogas, no, paso. Las probé, las saboreé, las quemé, las dejé. Me gustan muchas estrellas prefabricadas de Hollywood, rubias generalmente. Estudié teatro, dibujo, pintura, Tae-kwon-do, computación, inglés, historieta, moldería, Fotografía. Casi todo lo dejé a medias. No sé francés, ni jeringozo. No conozco otro país. No viajé en avión. Mi papá es casi homo fóbico. Los chicos tienen la entrada prohibida a casa. Aunque en mi cumpleaños vino Mauro y eso me hizo feliz. Prefiero el otoño y la primavera al caluroso verano y al temeroso invierno. Prefiero un café con leche a la leche sola o a un expreso. Soy una persona totalmente dependiente, carezco de seguridad, muchas veces no me quiero ni a mi mismo. Se dice que las personas no pueden estar solas. Muchas veces yo puedo, y es cuando más vulnerable soy a todo lo que me rodea. Necesito siempre una segunda voz, y muchas veces esa segunda voz suele lastimarme, tarde o temprano. Me gusta jugar con la forma de las nubes. Odio el viento, aún más cuando alguna basurita entra a mi ojo y me ayuda a sacar las lágrimas guardadas.
Cambiaría muchas cosas de mi vida, si tan solo todo dependiera de mí. Vos no estarías leyéndome, estarías al lado mío, mis papás estarían juntos, no saldría tarde a trabajar y no me preguntaría cuándo dejamos de ser especiales.

miércoles 19 de agosto de 2009

In this HOLE.

No quiero seguir en este hoyo tan profundo que he cavado yo mismo. La oscuridad abunda y el aire, el aire, el aire, simplemente está desapareciendo. Inevitablemente sigo cavando, quizás porque se que no podré salir por donde entré, ya estoy adentro. Entonces sigo cavando con la ignorante creencia de que llegando hacia el otro lado del mundo encontraré mi libertad. Yo lo intento. Pero más lo intento, más me adentro. Ya casi no veo, y como dije, el aire no es mi aliado. Ya casi no puedo respirar, ya no sé en que dirección ir. Ojos vendados, oscuridad. Ciegamente creí que encontraría algo, aunque todo el tiempo supe que podía estar errado. Las dudas son siempre inevitables, pero lo más inevitable es no sufrir cuando se cree y luego se cae ¿Cómo hago para salir? Quisiera dejar de cavar este tipo de historias, por personas que ni siquiera deben plantearse historias como escribo yo. Quisiera poder ver en toda esta oscuridad, quisiera no tener que solamente imaginarme las cosas. Quisiera no seguir el camino por lo que me dicen los demás, de repente dejar de cavar o hacerlo con más fuerza por palabras ajenas.

Debo agradecer, este último tiempo he encontrado una conciencia fuera de mi cuerpo. Se que ella está allí para tirarme una soga.

lunes 10 de agosto de 2009

We came to try.

Yesterday, I woke up and tried to think that everything was fine. I tried not to think on my headache. I tried to get up. I saw my hands, they were painted, it was strange. I tried to figure out what happened the night before. I remembered everything, I always remember everything, even when I'm drunk. I tried to close my eyes and go back to sleep, but I couldn't give it. I tried to find my cell phone. I textted to my friend, Mauro. I needed to know about him, cause that night we missed each other on that crowdly place. He never answered my message. I tried not to think on the hand that I hold that night. I felt him nearby, but I must admit it: The boy is one of those younger boys who only want to have fun. Is that wrong? I tried to tell myself that I'm the one who is wrong, I don't have to believe in the one nights kisses. This is not the first time that it happens to me, and I'm always falling. When will I learn the lesson? I'm still trying to find the answer.

Last night, I met Mauro. We went for a walk and talked about the night before. I almost cried, but there he never realized that. The Ice Tea was really cold, as cold as I use to feel everyday.

Today, I woke up earlier than I thought that I would. I didn't feel like going out to work, I didn't feel like talking to people... I'm still like that. How can it happen? My friends told me that outside, the sun is shining, but I'm here, locked at my house, writing as if I would want to kill myself and this would be the last day in life.

Twenty years old, is this the ballad of the broken heart? Is this the story of my twenty years old? Always trying, day by day. Trying. Trying to forget, trying to wake up, trying to understand, trying to find the way to go on, trying to tell myself that I'll be better in to couple of days, trying to hide myself, trying not to puke, trying not to tell the truth, trying to convince my friends that their lifes will get better when I can't even convince myself about that, trying to be on time to work, trying, everything seems to be just try. And I... I'm almost tired to try.

jueves 30 de julio de 2009

Crisis Nº (nos olvidamos)

En tiempos de comidas rápidas, café express, mensajes instantáneos, subtes y pastillas del día después, las crisis son inevitables. Mundo en crisis: Crisis financiera, crisis ambiental, crisis energética, crisis industrial ¿Cómo evitar que nosotros mismos no caigamos en crisis?
Acabo de salir de mi crisis de la semana: ME QUIERO IR DE CASA.
Cuando las cosas no funcionan como uno quiere y tiene la edad suficiente como para tomar las riendas, te preguntas: “¿Qué hago acá?”. Mi casa no es el mejor lugar para mí, mi papá me lo dijo una vez: “Vos estás acá por la situación”. Un poco de razón tenía. Pero esta vez ambos cambiamos de pensar creo.
Esta semana hablamos, accidentalmente. Me dijo que yo “tengo que irme algún día, pero este no era el momento”. Yo cuando le expliqué mis razones, casi lloré. Nunca casi lloro, menos llorar del todo. Y creo que tiene razón. Mejor esperemos.
Las cosas podrían estar mucho peor, pero también podrían estar mucho mejor para que me vaya.
Crisis “me quiero ir de casa” superada. Veremos que viene después: ¿Necesito un novio? ¿La facultad me satura? ¿Quiero cambiar de trabajo?
Relájate, no pienses en las crisis futuras (podría escuchar la voz de Sabrina), disfruta de este momento de armonía.

sábado 11 de julio de 2009

¿Una vida normal?


Skinny.: Vos? Que ves cuando me ves?
Amarillo Saganía: Cuando la mentira es la verdad? Emmm te veo cara de buenito. De raro jja
en el sentido que no te gusta ser lo que a todos yyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy no se, suficiente por hoy (?)
Skinny.: quisiera ser como todos (?)
Amarillo Saganía: Jajaja si?
Skinny.: Si.
Estoy cansado de que me digan siempre eso. Doy esa impresión?
No sé. Quisiera lo que se supone "una vida normal".
Igual no hay normalidad, no existe seguramente. Pero quisiera que mi vida alguna vez tenga (hubiera tenido) los parámetros estipulados.
Amarillo Saganía: No entiendo para qué jaja pero bueno
Skinny.: Para morir normal (?).
A veces quisiera ser ese que se chamuyó a las minitas en su primer día de cursada.
Ese que después de clase se quedó a la salida con los pibes hablando de lo que va a hacer el fin de semana.Ese que aprueba las tres materias del CBC.
O que va a una privada.

Amarillo Saganía: No lo conozco pero creo que me cae mal. Y estoy seguro que ese quiere ser vos. Nadie nunca va a estar 100% satisfecho consigo mismo hasta que aprenda a quererse.
Skinny.: Ese que no tiene que cocinarse cuando llega a su casa porque la mujer de su viejo no hace una mierda.
Amarillo Saganía: y ver que la gente la puede querer por ser así.
Skinny.: Quisiera no tener que lidiar con todo eso.
Con padres separados.
Con madrastras y padrastros.

Clientes y supervisores.
Profesores y apuntes horribles.

Amarillo Saganía: Aquél chico chamuyero puede tranquilamente tener que lidiar con todo eso.
Skinny.: No sé. Lo del chamuyero es punto aparte, pero probablemente sea mas seguro que yo.
Amarillo Saganía: Lo último que tenés que hacer es no querer ser vos mismo porque si llegás a ese punto, no se, nada tiene sentido.
Skinny.: Igual ya está, es solo un decir. Las cosas ya están hechas.
Amarillo Saganía: Si, pero no implica que tengas que ser malas. No mires al resto, aprendé a mirarte a vos mismo y vas a ver que no es para nada malo ser vos. Jaja en serio.
Skinny.: ahahha son malas, muchas.
Que tus viejos estén tan separados no es bueno para nada.

Que te hayas mudado 500 veces no suena divertido.
Intentar tener una vida social entre trabajo y CBC a los 19 años tampoco.
Amarillo Saganía: Y bueno, pero está bien, hay cosas que no salieron tan bien como uno hubiera querido.
Skinny.: Pero bueno, dejaré de ser tan melodramático por un rato.


Cambiemos de temaaaaaaaa.

viernes 26 de junio de 2009

"Cansado de la hiper hipocrecía, me pregunto hasta cuándo podremos todos sostener la farsa de vivir. Mi familia con su discriminación latente anulada en escasos momentos por sus intereses personales, la mentira de la carrera que elegí, el trabajo que no quisiera tener, el vacío que siento sin el apoyo de alguien a mi lado. ESTOY CANSADO."

viernes 19 de junio de 2009

"El médico me dijo que las probabilidades que tengo de dejar embarazada a una mujer son del 7 % cuando lo normal es el 14 %. Olvidé decirle que sus porcentajes caen a 0 % ya que las probabilidades de que tenga relaciones sexuales con una mujer no existen. Pero eso lo hablaremos en la próxima cita.
Quizá."

miércoles 10 de junio de 2009

Uso y abuso de la palabra PUTO/gay como insulto.

sábado 23 de mayo de 2009

De café, política y fantasmas del pasado.


"Me asusté al escuchar que dijo:
-
Chicos, tengo que contarles algo.
Ella tiene 33 años. Una vida ya casi hecha, pero quiere graduarse en la Universidad, lo necesita para aspirar a un mejor puesto laboral en su empresa y para sentirse mejor realizada como persona, supongo. La escuché atento, sabía que algo imprevisto diría.
-Tengo miedo - respiró profundamente y retomó. -
Creo que aún estoy enamorada de mi primer amor. De mi amor de hace trece años.
Silencio, quizá fruto de algo realmente inesperado, cuando hace menos de dos minutos hablábamos de Ciencia Política y los conceptos platónicos. Estaba listo para escuchar una historia de encanto y desencanto, de desencuentros y quizá, futuros encuentros.
Ella siguió contando al son de algunas preguntas mías y de nuestra acompañante del café.
-
Él ya ha conformado su familia, está casado y con una hija. Su esposa me detesta, su madre me confió cuánto él me estima. Yo tengo a mi marido, pero no estoy casada legalmente. Su madre también me ha dicho cuánto piensa en mí y yo le he dicho cuánto pienso en mí. Sueño con él.
Apenas lo contó, traté de hacerla callar de una manera muy rara, no por no querer escucharla, sino que quise darle a entender que no quería escuchar de separaciones, que su divulgación aumenta el pesimismo. Pero a la vez, estaba dispuesto a seguir escuchándola.
Nuestra compañera dio su opinión: La vida es una sola, y lo mejor es intentarlo para cerrar una puerta definitivamente o quizá abrir una en la que al entrar se verían juntos.
Me pareció convincente cual político con seductoras promesas de "orden y progreso". Y como tales políticas prometedoras de orden y progreso, lo difícil es llevar a cabo el proceso.

Fantasmas del pasado y cafés para no caer dormidos. La política como un campo, como reglas que nos estructuran. El ser y el deber ser. El deber olvidar y el no poder. El intentar seguir un rumbo que es el correcto según nuestra mente, pero nuestro corazón como un detonante en la sociedad, nos indica rumbos que no deberíamos tomar.
Fantasmas del pasado que nos asustan quizás (y como un número de mala suerte) cada trece años. A algunos me suelen asustar frecuentemente, no esperan tanto ¿Y cómo hacer para evitarlos? Muchas noches, decidimos no dormir, para que en los sueños no se metan. Pero cuando el cansancio nos invade, no hay forma de luchar en contra de ellos y así nos poseen esos espíritus que no encuentran la paz.

La pregunta golpea violentamente en mi cabeza: ¿Somos capaces de cerrar etapas o estamos condenados a la cíclica inestabilidad? ¿Será en verdad su único amor o una crisis de esas que todas las parejas deben soportar?

No pude responderme, hoy me dieron ganas de viajar,

(a City Bell más precisamente)."

sábado 9 de mayo de 2009


"Encerrado en un callejón, de más está decir que no tenía salida, mi mente me dijo:

'Si encontrar a alguien no te resulta más que preguntas, no has encontrado nada más que la perdición'."

miércoles 22 de abril de 2009

*
"Al final del día (más bien al comienzo) me dí cuenta de que no había lugar como mi casa.
Encerrado en mi cuarto, solo, escuchando palabras con melodía. Por demás, no debería estar allí, tenía cosas qué hacer, pero pensé que estaba convencido de que realmente quería estar lejos de mí, pero encontrarte, quizá no fue encontrarme."

*

viernes 17 de abril de 2009

Sonrisas

"Quisiera decirte que mi sonrisa es porque todo está bien, pero la mayor parte del tiempo, ya ni sé por qué sonrío.
Quisiera decirte que confío en tí al decirte estas palabras, pero lamento que ya mis esperanzas sobre este mundo material se han estado debilitando cada día más.
Quisiera sentir que alguien es especial. Ya todos son iguales. Un amigo, mi familia, alguien más.
Quisiera sentirme completo, como me sentí ayer al caminar volviendo a casa. Sentía que contra todo podía, sentía que nada más necesitaba, sentía que ya no escribiría palabras fundadas en soledad y dolor, sentía, sólo sentía, nada era real.
Quisiera que dibujes en mi rostro una verdadera sonrisa, pero más quisiera, que nunca la borres.
Quisiera que te quedes conmigo, y si decides irte, avisame, por favor. Yo me esconderé en ese rincón de mi cuarto mirando hacia la pared y trataré de imaginar, trataré de convencerme de que nunca estuviste aquí, y de que la soledad, nuevamente, no debe ser tan mala.♥"

domingo 5 de abril de 2009

¿Dónde me he metido?

sábado 14 de marzo de 2009

~

"Salí de trabajar casi corriendo para tomar el subte hacia una dirección que creía era exacta. Iría a encontrarme con una amiga que hace tiempo no veía en un recital. Bajé del subte. Cuidé mis pertenencias como quien convive con la inseguridad de todos los días. Caminé unas cuadras. Busqué Bulnes 666. No había nada allí más que un hombre parado en la puerta, el lugar cerrado. Caminé hasta la esquina, hacia un kiosco para meterme allí y llamar a quienes supuse me dirían la dirección exacta. Nadie contestaba el llamado. El hombre que estaba allí parado me siguió esa media cuadra. Yo sabía que no intentaría robarme, más bien él pensaba que yo era alguna persona que lo estaba buscando. Son esos típicos personajes que suelen rondar por las porteñas noches de los encuentros a ciegas. Traté de correr a un ciber a buscar información lo más rápido posible, y fue allí cuando me mandaron un mensaje con la dirección exacta. Traté de tomar un taxi, pero mis intentos de tomar un taxi parecían transportarme al New York actual, ninguno se detenía. Caminé muchas cuadras hasta que uno paró y me dejó en donde debería haber estado hace una hora.
Allí me encontré con mucha gente conocida que hace tiempo no veía. Gente que te pregunta cómo estás, que no te ve hace tiempo, que te abraza, que te brinda un cálido beso. Fue raro y algo extraño. Rodearte de personas que parecen estar interesadas en vos. Sentir por lo menos por un momento que alguien ha pensado y de alguna forma sabe que existís. Por un momento. De ese lugar me fui solo. Si bien me habían invitado a salir después de ese encuentro yo ya había quedado con un "amigo" a ir a verlo en una fiesta, por lo menos pasar a saludarlo. Me fui solo. Tomé un taxi, de hecho, el peor taxi que pude haber tomado con el taxista de peor humor que he visto.
Llegué a la fiesta situada en un boliche. Entré. Algo de gente. Mensaje de texto enviado. Decidí esperar en la barra con la simple compañía de un trago y un(os) cigarrillos a que mi "amigo" llegara. Llegó. Me saludó. Alcancé a abrazarlo. "Ya estoy con vos" - me dijo. Decidí sentarme y seguir con la más fiel compañía de una bebida y mis cigarrillos, sabía que no me dejarían.
Mi cabeza daba vueltas y no justamente por algún efecto secundario de lo consumido. Estar en un lugar lleno de gente y con una terrible decepción en cuanto a mi soledad inundaba mi mente de pensamientos, sobre todo en ese momento, ya que la última semana me sentía relativamente débil en cuanto al tema. Las personas pasaban cerca mío y yo no podía más que hacerme a un lado. Había caras que me parecían familiares, pero me propuse ligar ese familiariadad a que hoy en día la mayoría de los jóvenes siguen muchos estereotipos (quizás podría incluirme) y sus vestimentas e incluso sus rasgos físicos logran asimilarse.
Seguía solo, irónicamente en un lugar lleno de gente. Trataba de ver si mi "amigo" volvía a aparecer. Quizás estaba en la pista bailando, pero yo no iba a ir, convivo con cierto miedo al contacto a las masas de gente desconocida. Yo sabía que él iba a estar ocupado, siempre rodeado de gente, sabía que un boliche no era el mejor lugar para hablar después de meses y meses sin vernos, pero me conformaba con cruzar un más que "Hola ¿Cómo estás?". La profunda soledad en la que me encontré encerrado me ayudó a darme cuenta una vez más que no pertenezco a ese tipo de lugares. Gente juzgándote por tu apariencia hasta el más mínimo detalle, miradas que van y vienen, grupos exclusivos de personas, extravagancia en un punto excesiva. Estaba solo y suicidándome con palabras contaminantes.
Miraba la hora. Un cigarrillo más era la distancia que tenía entre el tercer taxi que tomaría y la esperada llegada de mi "amigo". No venía. De repente, un rostro familiar. Un fantasma. Fruto de mi mente (quise convencerme) que nunca logró olvidarlo, se transportó hasta este momento en el que justamente me sentía tan vulnerable. Por como mi cabeza trabajaba en contrato con mi corazón, quise creer que ella deformó algún rostro muy parecido al suyo, transformándolo en todo lo que alguna vez quise. Refregué mis manos en mis ojos intentando secar las lágrimas invisibles, puesto que sé, los hombres no lloramos. Volví en sí como si me hubiera dormido, como si ese momento hubiera sido una pesadilla, algo salido de esa realidad. Miré el techo y respiré profundamente. Bajé la mirada. Miré al frente. Allí estaban su cabello, su mirada penetrante, su frágil cuerpo. Sentí su mirada o quizás fueron tan fuertes mis deseos de tenerla que la sentí mía por mucho menos de un segundo. Yo apreté mis ojos fuertemente, aguanté la respiración, tapé mi rostro con mis manos. Sentí en mi estómago el dolor como no lo he sentido antes. En cambio mi corazón, ya conocía de ese dolor desde el día que te había visto partir en aquella esquina del barrio de San Telmo.
Aún no puedo entender, que dejaste en mí, que cada momento en el que mi corazón tiende a marchitarse, estás allí para ayudarme a caer un poco más. Compararte con el sol, fuiste cálido, hasta que tu brillo logró quemarme. Quisiera saber por qué en estos tiempos de soledad y con tu ausencia, supiste aún estar presente para inspirar en mí las frases más desesperanzadas sobre el amor. Quisiera darme cuenta de la cantidad de rechazo al amor y a la gente que sembraste en mí.
Mis ojos siguieron más que cerrados, caminé con mi respiración detenida y mi asustado corazón. No quería verte, ni quería que me vieras. Ya había sido demasiado para una sola noche. Atravesé la pista de ese boliche casi corriendo. Divisé a mi "amigo" a lo lejos. Le hice señas, a las que no respondió. No encontraba la puerta ¡Cuánta impotencia! Querer huir sin una puerta por la que salir. El cigarrillo que llevaba en mis manos se había consumido a base de nervios. Llegué a la calle practicamente vacía. Ella, yo, mi frustración. Tomé el taxi. El tercero y último.
Es triste. No hay nadie a quien llamar para pedir ayuda. No tengo ese número de emergencia que todos suelen tener en los momentos en los que necesitan un hombro sobre el cual llorar. No tengo ni esa madre o ese padre que me espera en mi casa para ver porque llegué temprano o tarde. No existe el hermano confidente, la amiga fiel... Somos mi mente y yo, y desafortunadamente, ella no está de mi lado. Todavía me quedan muchisimas cosas por atravesar. Solamente espero, espero poder solo."

(y la última vez que escribí tanto, también fue por él)

jueves 12 de marzo de 2009

"Estoy cansado. Mi mente está cansada de dar vueltas con palabras que me llevan hacia ningún lado. Mi cuerpo está cansado de sufrir las consecuencias de mis pensamientos día tras día. Y todo para nada. Estoy cansado de no poder convivir conmigo mismo y tratar de verme en otra persona, personas que nunca llegarán a verme a mí, cómo yo pudiera llegar a verlas. Y es realmente confuso, porque estoy débil. Como diría una canción "y siempre es lo mismo...". Esa canción sigue pero no tiene sentido escribirla toda. Pero así es siempre, siempre lo mismo... Con cosas que no puedo sacarme de la cabeza, noches sin poder dormir y dolores en la panza. Trato de convencerme, de que el sabor de esta vida está en otras cosas y en otros momentos que puedo encontrar la estabilidad en soledad, de hecho que me irá mejor solo.
Quisiera realmente encontrar a alguien que calme mis inseguridades y que me haga sentir que vale la pena tener esperanzas, alguien que me enseñe que no es mejor estar solo sino bien acompañado."

sábado 28 de febrero de 2009

Amor Sustantivo.

Amor: ¿Realmente es algo que existe o solo es la acción de diferentes hormonas y procesos biológicos en nuestro cuerpo? ¿Ficción o realidad?
De pequeños nos enseñaron a diferenciar dos tipos de sustantivos, de esencias en este mundo, lo que puede tocarse y lo impalpable, lo abstracto y lo realmente concreto. Amor, algo realmente abstracto, algo realmente sin forma, algo que no debería poder medirse, algo que en efecto no podemos tocar. Invade nuestra mente y nuestro supuesto “corazón” con “sentimientos”. El amor sería algo que no se puede ver, pero se puede demostrar. El amor se puede hacer, pero también se puede simular, se puede convenir y se puede acordar.
¿Y si realmente el amor no existiera? Quizás sea solo un estado de necesidad del ser humano, una palabra como invento para construir las relaciones entre las personas y que este mundo no siga cayendo en la miseria. Amor como un disfraz del superficialismo, como un disfraz del materialismo y del avance individual. Amor como un “no quiero morir solo”, “no quiero, ni necesito hacer la diferencia”. Amor como una excusa para sentir la piel de otra persona, como una excusa para descargar ese mismo tipo de hormonas que intentan hacernos creer que el amor existe. Amor como algo realmente concreto, un estado que no pertenece al corazón ni mucho menos, un simple proceso químico en nuestro cuerpo carente de romanticismo más que el actuar de la naturaleza.
Amor ¿Realmente un sustantivo abstracto o algo materialmente concreto e inexistente?

viernes 20 de febrero de 2009

Eldorado, Misiones, Argentina.

Ya han sido seis días. Extraño mi casa, el subte y a mi hermana. Extraño conseguir comida vegetariana en cualquier lugar. Extraño la soledad de mi casa. Extraño escuchar música y gritar tan fuerte que casi cubra las melodías. Extraño el subte y salir de compras. Extraño un poco (muy poco) mi rutina diaria.
Igualmente no todo es extrañar. Este es el pueblo al que nos remitimos en la frase "Pueblo Chico, Infierno Grande", un lugar tranquilo hasta que cantan los gallos, hasta que alguien habla y cuenta todo.
A veces me gustaría que este viaje no terminara, como dice Alfonso el Pintor en "El Tren de Las Nubes", me gustaría aprender a convivir con la naturaleza de este lugar, de alguna forma no pertenecer a este pueblo tiene un gusto bastante lindo.
Bueno, estoy ansioso, creo que mañana será un lindo día. Los fines de semana siempre hay cosas lindas para hacer.

martes 10 de febrero de 2009

Herencia.

Culpa ¿Cómo se siente? ¿Adónde se siente? Mezcla de responsabilidades, asumir las posiciones... ¿Para qué? ¿Con que fin? ¿Acaso hacer sentirnos peor al saber que lo que hacemos está mal?
Como el día que mi papá me preguntó si estaba con un chico... Le respondí que no. Luego me dijo: "QUE TE QUEDE LA CULPA SI ME ESTÁS MINTIENDO". Y con esa frase fue cuando solté todo lo que tenía guardado...

Padre e hijo. Hijos, padres, abuelos. Das todo lo que recibes y así mismo se supone será con la vida. Nuestros padres responden a un patrón de crianza que ellos mismos recibieron ¿Y cómo lidiar con ese patrón? Mi abuelo, un hombre machista, un ser capaz de golpear a su hijo, humillar a su mujer, destruirse. Mi papá siempre ha reclamado que nunca estuvo con él, que cuando lo veía solo recibía golpes de su parte o los peores tratos, que lo mandó a trabajar desde muy joven, que desde que tuvo uso de razón quiso huir de su casa.

Viajando al presente, todas las historias se repiten de una u otra forma. Yo soy el mismo que quiere huir y él se ha transformado en su padre. Todos los patrones se repiten. Su ausencia, mi ausencia... No puedo evitar preguntarme si en algún futuro yo seré así con los hijos que algún día deseo tener. No puedo evitar preguntarme si somos capaces de destruir los grandiosos círculos viciosos que siempre encierran nuestras vidas, destruir los patrones adictivos ¿Seremos simplemente netos historias prescritas?

El sábado conocí un chico, por ejemplo, un chico que de alguna forma ya conocía... Un muy lindo momento a su lado. Pero me propuse algo que de alguna forma lo veo relacionado a los círculos viciosos... Justamente el mio es conocer a alguien para terminar terminantemente frustrado con el amor, y así sucesivamente dañándome a mi mismo. Me propuse no llamarlo ni escribirle, con el fin de no adelantar cuan mal me sentiría en un futuro. Y aquí estoy, sin recibir señales... No me siento mejor, pero no me siento peor de lo que me podría haberme sentido si yo intentaba algo.

Quizás podamos algún día todos salir de los círculos de destrucción que nos rodean a nosotros mismos y a los demos, o por lo menos ayudarnos de a poco...

lunes 2 de febrero de 2009

Amistad.

Amistad entre un chico y otro chico. Como nos decían de pequeños: LOS NENES CON LOS NENES. Ok. Suena mal. Amistad. Amistad entre un chico al que le gustan los chicos y otro chico al que le gustan los chicos ¿Es posible?
Ser gay, tener un amigo gay y no morir en el intento. Cuando las cosas se confunden y no hay reglas, no se establecen códigos y nadie diferencia un sostén emocional de emociones físicas y sentimentales.

miércoles 21 de enero de 2009

Sasha.

Ansiedad. Siento, presiento.
Quiero. Muero. Necesito.
¿Dónde estás? Susurro. Palpito.
Preciso volver a amar.
Te busco y no te encuentro.
Corazón Inquieto ¡Está vivo!
Respira aire contaminado.
Busco aires de amor. Compañía.
Una abrazo cálido que rodee
la violenta coraza de mi alma.
Un profundo beso que sacie
la sed de amor que invade mi interior.

domingo 28 de diciembre de 2008

Recuerdo tenía diez años cuando todos juntos jugábamos encerrados en la profundidad de ese cuarto. Buscaba el lugar más impenetrable para que nadie lograra encontrarme y así ganar ese juego en mi infancia. Dentro de un ropero repleto de ropa es donde me recuerdo, casi sin respirar trataba de que nadie me hallara. El cuarto oscuro. El cuarto oscuro, yo sin querer salir. Mientras, en mi mente dibujaba imágenes, momentos, situaciones para intentar olvidar que alguien, como cual predador, me acechaba.
Nada ha cambiado. Ese cuarto oscuro se ha convertido en algo mucho más grande. La oscuridad es algo de lo que intento escapar y los predadores horribles mosntruos que me internan más en ella. El mundo es mi cuarto oscuro y a diferencia de aquel juego yo quiero respirar, quiero que alguien me encuentre, que me saque de este asfixiante ropero.
Los días pasan dentro de esta especie de closet y yo a veces sigo dibujándome en la mente situaciones de un futuro en el que todo estará mejor~

miércoles 24 de diciembre de 2008

Diciembre.

Parece a propósito que Diciembre nunca está de mi lado.
¿Cuántas cosas cambiaron desde el 22 de Diciembre del año pasado? Muchas. Muchas. Justamente hoy también de forma violenta se presenta uno de los momentos que rompe con la cotidianeidad de mis días.


Generalmente mis días son todos muy parecidos.

Despertarme aproximadamente a las 12. Desayunar algo liviano para poder almorzar enseguida. Mirar Sex & the City tomando café con leche. Cocer alguna prenda o visitar a algúnx amigx. Cocinar para mi cena. Ir a trabajar corriendo porque llego tarde. Saludar a mis compañeros de trabajo. Abrazar a Lilén. Loguearme. Atender llamados. Abrazar a Karina que entra a trabajar más tarde que yo. Atender más llamados. Mirar la hora para volver a casa. Volver a casa rezando llegar tal cual me fui. Llegar a casa casi a las tres de la mañana.
Hoy hice algunas cosas diferentes. Me levanté temprano. Fui al Once a comprar una tela. Fui a comprar un regalo para la profesora del curso de Diseño de Indumentaria. Me compré un libro para mí también. Fui al curso. Terminé una prenda. Fui a la juguetería por regalos. Fui a visitar a mi hermana mientras atendía sus llamados de Orange. Volví a casa. Me bañé apurado ya que habíamos quedado en vernos de nuevo a las 18 hasta las 19, cuando ella salía y yo entraba a trabajar.

Llegué temprano a trabajar, porque mi hermana también trabaja en el mismo lugar (para otra empresa) y con una hora de diferencia. Cuando llegué me dijeron: Best Buy.com Spanish cerró. Best Buy.com spanish es un proyecto. Es un proyecto único de Best Buy que atiende enteramente en español y hace soporte de su página web. No entendía nada, pero salí corriendo a buscar a Lilén a pedirle explicación.
Y así era... Definitivamente nuestro proyecto, nuestro proyecto del cual nos encariñamos estaba sufriendo una suerte de fracaso debido a la falta de llamadas, su mucha oferta y la poca demanda. A la mayoría de los agentes que quieran los van a llevar a otros proyectos en español también, algunos optarán por postularse y arriesgarse para inglés. Otros se irán por la puerta por la que entraron. Yo aún no sé. A mí nadie me ha dicho nada. Como siempre la empresa es tan desorganizada en cuanto a la comunicación con sus trabajadores y esta vez no es la excepción. Será cuestión de esperar. Nada puede salir mal.


Aunque la verdad, no quiero caer que esto está pasando ¿Cómo pueden las cosas suceder tan inesperadamente? ¿Por qué sin ningún factor las cosas solo suceden? ¿No hay anestesia para que podamos no sentir? ¿No hay un tiempo que alguien nos de para que estemos listos para el golpe?

Hace un año y dos días violentamente mi papá hizo esa pregunta que tanto nos imaginamos pero nunca queremos que llegue. Me había preguntado si era gay. Sin ninguna anticipación.

La tarde había sido tranquila. Habíamos ido con mi entonces novio y una amiga a una atractiva muestra de Arte Callejero. No tenía mi cámara de fotos en mano, y estábamos cerca de casa, de modo que decidí venir a casa mientras ellos dos me esperaban, a buscarla. Estaba mi hermana en casa ese sábado y papá estaba acostado. Lo saludé con muchas ganas cuando lo vi, demasiadas. De repente me dijo: -Necesito hablar en privado con vos después.
A lo que respondí con mucho más que miedo: -Mejor ahora.
No sé por qué lo dije. Quizás para no retrasar lo que sabia era inevitable.
Entonces su pregunta. Entonces mi respuesta: UNA NEGACIÓN.
- Ok -respondió- pero si me estuvieras mintiendo que te quede en la conciencia.
- Bueno, es verdad -mi conciencia no me hubiera dejado vivir.
Me preguntó de nuevo. Me preguntó si era un chiste.
- No papá. No lo es.
Sus ojos. Su mirar. Su voz. Toda una fusión de violencia inmediata.
Me echó de su casa. Me adjudicó no ser su hijo. Me trató de enfermo. Se auto proclamó MATA PUTOS.
Me fui. No lloré. No peleé. Ese momento algún día llegaría y sentía que lo había vivido más de una vez en mi imaginación. No fue ni más, ni menos peor, pero realmente inesperado.

Supongo que hay millones de cosas día a día que uno no espera que sucedan. Momentos inexplicables sin razón aparente más que la de prepararnos para un futuro. Ayer fue el hecho de afrontar a mi papá, hoy es mi trabajo, mi fuente de independencia. Diferentes cosas que son parte de la maduración y de la superación personal. Y así llenaré una lista a la que no le pondré el título "¿Por qué?", sino "¿Para qué?", sin tratar de buscar una razón a los cambios de esta vida, sino sus consecuencias, solución y superación.

domingo 21 de diciembre de 2008

Estoy CANSADO de que hasta mi hermano de ocho años me pregunte por mi ex-novio.

sábado 29 de noviembre de 2008

Charla Madre a Hijo.

- Juan ¿Por qué cuando un hombre empieza una relación con otro hombre no puede dejar de estar con él?
- No sé, no te entiendo ¿Te referís a ser dependiente de la otra persona?
- Si... Muy dependiente. Se necesitan el uno del otro casi con obsesión.
- Si, es verdad. Al principio de una relación es como que por alguna razón se tornan demasiado dependientes el uno del otro.
- Pero es como una obsesión eso...
- Si, se podría decir que sí.
- Una obsesión... Entonces es una enfermedad más que amor...
- Si má... Es un amor enfermizo.

jueves 20 de noviembre de 2008

Necesidad y necedad de la mano.

¿Cuál es la necesidad me pregunto siempre? ¿Para qué atarnos a otra persona si nuestras constituciones y nuestras leyes personales están basadas en la libertad? ¿Por qué necesitamos de ese prójimo para sobrevivir? ¿Por qué no nos alcanza con nuestra propia presencia, nuestra propia confianza? Una alianza con comunes intereses. Una unión de supervivencia.

Es como una regla. Nadie puede morir solo. Si nacimos solos, ¿Por qué nos pasamos esta vida luchando por encontrar esa persona que nos ame, casarnos, tener hijos, separarnos hasta divorciarnos? Para colmo, sufrimos por amor, lloramos, nos lastimamos mil y una veces.

Quisiera ser como esos super héroes que luchan y se defienden solos del mal. No necesitan de nadie ni de nada. Solo ellos contra el mal que azota. También me pregunto para que defienden tanto a los demás, pero ese no es el punto. Yo por más que no quiera, soy de esos super héroes que sí o sí necesitan de un equipo, de un compañero de pelea. Quizás por que no puedo luchar o defenderme solo y necesito que me ayuden con todo lo que no puedo.

Por más que lo intente siempre existe la necesidad o la necedad de estar con alguien. Dijo un poeta francés: 'Un necio encuentra siempre otro necio aún mayor que le admira'. Y ese necio mayor estará allí afuera para nosotros. Siempre hay un necio mayor que espera por necios como nosotros que no pueden solos en esta vida. Y entonces cometerán necedades juntos y por simple necesidad.

viernes 31 de octubre de 2008

¿Por qué marchamos?

"Mañana es la Marcha del Orgullo Gay. Con Rob, un 'amigo', coincidimos que era algo así como una fiesta, y que mucha gente lo tomaba más como un chiste. Sinceramente para mi así lo es. No me gusta mucho participar de ese tipo de encuentros, pero voy a ir. Primero de todo porque trato de verle el punto bueno a tanta diversificación junta, y este punto bueno es que hay miles de cosas para tomar fotos, por ese lado es genial. Por otro lado, tanta gente gay, es como que tanta variedad puede disgustarte un poco. Como Ernesto Sabato cita en 'El Túnel':

'¿Qué quiero decir con eso de "repetición del tipo"? Habrán observado qué desagradable es encontrarse con alguien que a cada instante guiña un ojo o tuerce la boca. Pero, ¿imaginan a todos esos individuos reunidos en un club? No hay necesidad de llegar a esos extremos, sin embargo, basta observar las familias numerosas, donde se repiten ciertos rasgos, ciertos gestos, ciertas entonaciones de voz. Me ha sucedido estar enamorado de una mujer (anónimamente, claro) y huir espantado ante la posibilidad de conocer a las hermanas. Me había pasado ya algo horrendo en otra oportunidad: encontré rasgos muy interesantes en una mujer, pero al conocer a una hermana quedé deprimido y avergonzado por mucho tiempo, los mismos rasgos que en aquella me habían parecido admirables aparecían acentuados y deformados en la hermana, un poco caricaturizados. Y esa especie de visión deformada de la primera mujer en su hermana me produjo, además de esa sensación, un sentimiento de vergüenza, como si en parte yo fuera culpable de la luz levemente ridícula que la hermana echaba sobre la mujer que tanto había admirado.'


Creo que no tengo que agregar mucho, pero siempre he pensado así ¿Acaso discriminación o quizás demasiada superficialidad? No creo. A lo largo de mi vida he detestado los grupos también por una cuestión de no sentirme parte de ellos. Quizá no me sienta identificado parte del universo gay por alguna razón que desconozco. Por ejemplo, no como carnes, pero odio considerarme vegetariano. Detesto los estándares, las divisiones, las banderas. Tampoco me siento mejor que nadie, mejor que un carnívoro o que un heterosexual. Por ejemplo, muchos gay's o bisexuales, se consideran muchisimo mejores que los heterosexuales. Se consideran a si mismos como personas más inteligentes, más abiertas, de mente más razonable, he llegado a oír que el amor gay aún es más tierno. Para mí el amor es amor y es tierno en cualquier forma. Quizás si, me parezca que el amor gay tenga una cuota diferente por el hecho de pelear contra todos los prejuicios, pero aún así el amor es especial en cualquier estado en el que se pueda sentir.
En fin, yo marcharía porque no tengan que haber marchas, porque no tengan que haber luchas, porque no haya necesidad de que sea uno solo el día en el que todos salen a las calles como si fueran monstruos, porque todos los días todos podamos salir a la calle con seguridad y confianza, sintiendonos familiarizados con los que están a nuestro alrededor."

domingo 12 de octubre de 2008

Un cuaderno más.

"Lo mejor de todo es que me compré un cuaderno nuevo. Tiene la tapa azul, es pequeño y hojas de un color muy cálido. Me gusta escribir en él cuando viajo en el tren o en el subte. Ayer también escribí en el tren (hasta que le tuve que dar el asiento a una señora con el bebé).
Siempre tuve muchos cuadernos. Desde que tengo uso de razón (?) que he coleccionado cuadernos en los que me ha gustado tanto escribir como dibujar. Ahora ya casi no dibujo, no sé por qué. Pero de pequeño siempre me ha gustado y es algo que disfruto mucho. No me gustaría describirlo como un diario, pero es una forma más de desahogarme, de hacer catársis frente a lo que me rodea, de entrar a mi closet."

miércoles 8 de octubre de 2008

~


"Cómo lo suponía salió todo. Forzé el rollo y se rompió. Las fotos que saqué en mi mente no podrán ser reveladas. Esas fotos con sonidos, las de una sonrisa, las de una mirada. Comienzo a pensar que ya no hay oportunidades. Comienzo a pensar que no se puede empezar de nuevo. Comienzo a pensar que no debería siquiera intentarlo. Que ni siquiera debí intentarlo.
Hablar de hacer las cosas en vano es lo primero que se me ocurre. De que no tiene sentido, no tiene razón de ser, el volver a darme oportunidad. Pensé que me había salvado. Que había encontrado lo que necesitaba para dejar el círculo vicioso de la frustración.

Hoy me levanté temprano a pesar de que anoche me había acostado tarde. Me había acostado tarde porque me había quedado hablando con él. Él, el que me había dicho que tenía muchísimas ganas de abrazarme, de besarme, de tenerme a su lado esa noche. Él, el que me decía, sonreía del otro lado de un monitor debido a que se sentía acompañado aún solo. Él, el que me citó porque antes de viajar necesitaba verme. Él, el que me esperó en la esquina de Coronel Díaz y Soler para tomar un café (aún cuando no le gusta, dice que le da taticardias, sin saber que se dice taquicardias). Él, el que conocí una semana atrás, por mi amiga que me lo lanzó diciendo "¡Bailá con él!" y yo casi asustado intenté torpemente seguirle el ritmo a la música y a las palabras que me decía al oído y luego de una serie de preguntas terminó chocando su cara contra la mía, sin saber cuantos resultados tendría su acercamiento.
Aún creo que no debería haber salido aquel jueves. Que no debo salir para evitar toda esta serie de sentimientos entrecruzados que más que fantasmas son monstruos en mi cabeza. Más que monstruos los considero demonios, demonios que me hacen caer en la maldita tentación del ¿Cariño? ¿Amor? No sé qué es. Pero es lo suficientemente fuerte como para dejarme mal, e incluso darme alguna que otra efímera gana de llorar.
Recordaba su voz como ninguna otra, su tonada cotidiana solamente gracias a mi trabajo. Sus palabras me quedaban retenidas, mi cabeza como una grabadora descompuesta, no hizo más que guardarlas en un cassette que se encontraba sin uso hace mucho tiempo.
Desearía que no haya pedido vernos. Desearía no haberlo llamado ayer como me recomendó Lilén. Desearía no haber forzado el rollo. Desearía que esto no haya quedado así.

Como decía, me levanté temprano. Anoche hablamos por msn mucho. Lo suficiente como para que me dijera frases como: "quiero besarlo, y que no se nos choquen la nariz" o "no, no me gusta eso del rompecabezas, ni lo de la computadora fría, que si me gustaría tenerte al lado y besarte, si, pero ese discurso de los nuevos medios ya se me agoto, total, por lo menos puedo hablar con alguien, con vos". Lo que más me sorprendió fue su llamado. Justo después de que hayamos planeado vernos hoy, me fui a acostar (con una sonrisa) y noté que alguien estaba llamándome al móvil. Era él y con la simple idea de desearme Buenas Noches. Para mi no era una idea simple. Para mí era mucho más que eso. Para mí ese llamado que no habrá durado más de dos minutos encerraba muchísimas sensaciones las cuales no sentía hace muchísimo tiempo. La ansiedad me habitó desde ese momento y solo quería que sean las cuatro de la tarde para encontrarlo en aquella esquina prometida. Dormí. Dormí.

Insisto, me levanté temprano. Todo para contarle a la mujer de mi papá por lo que estaba pasando. La acompañé hasta su trabajo. Me deseó suerte. Veía mi cara llena de ilusiones, veía tantas expectativas en mí, veía algo distinto. Yo veía las cosas diferentes hoy cuando me levanté.
Ya cuando estaba por salir hacia el encuentro veo que había recibido un mensaje suyo: "Lindo 4 y 30 mejor! Nos vemos!". No importaba. Yo estaría allí. Antes de llegar decidí comprarle algo. Pequeño, pero como para que me recuerde por lo menos.
Llegué a aquella esquina y no lo encontré. Lo llamé. Estaba adentro del Café. Me miró y yo automaticamente por el vidrio de ese ventanal que nos separaba encontré su fresca sonrisa. Intercambiamos vivencias, opiniones, palabras, miradas, intercambiamos sonrisas, puntos de vista, pero yo no podía sacar mis ojos de su rostro, de sus ojos, de sus facciones. No podía dejar de escucharlo. No quería perderme detalles de sus movimientos, de sus particulares razonamientos sobre los cumpleaños. Su alegría me avasayaba. Sentí tantas ganas de vivir en su ser, que en un momento las sentí contagiosas. Volviendo a sus razonamientos sobre los cumpleaños, no voy a decir lo que me dijo sobre esa fecha porque sonaría ridículo, pero hablaba con color en sus palabras. Sentía que podía ver lo que estaba diciendo e incluso hubiese intentado tocar sus palabras, pero muchos factores inhibían mis movimientos. Luego de tomar algo, él quería fumar, así que salimos del Café y nos sentamos en la vereda. Pidió una "Lágrima" porque es uno de los pocos cafés que puede tomar sin que le haga mal. Seguimos hablando. En algunos momentos, mi mente vacilaba con otras ideas mientras el hablaba, pero ninguna de ellas influían mucho en lo que estaba pasando.
Decidimos dejar el lugar, fuimos a caminar. Salimos por Coronel Díaz para el lado de Santa Fe y llegamos a Parque Las Heras. Nos sentamos en un banco de ese gran parque que alguna vez hubiera sido una cárcel. Hablamos. Quería sentarme más cerca de él. Pero no podía. No me dejaba. Yo no me dejaba. Comencé a hablar de cosas de las que hablo cuando me pongo nervioso. Habían silencios, y definitivamente los silencios no me son agradables nunca. Él me dijo que los silencios no le molestaban. No concordé. Nos levantamos del lugar. Se le estaba haciendo tarde. Debía ir a ayudar a un amigo que estaba rodando un cortometraje.

"¿Cómo la pasaste?"- me preguntó.
"Bien" -respondí. Mordí mis labios, pero no pude retener unas palabras- "Pero podría haber sido mejor."
"¿A qué te referís?"
"No voy a decirlo. No debí haberlo dicho."
"¿Te referís a un beso o algo así?"

Luego una mezcla de palabras, frases, cosas, letras, me mareé con su voz en mis oídos diciéndome que no.

"Tengo muchas cosas en mi cabeza. No te puedo dar un beso por vos y por mí. Me gustas mucho, pero no no NO. No puedo. No puedo. No puedo. No puedo."

Algo sentí en ese momento. Una sensación horrible me invadió. Tenía tantas ganas de correr como de llorar. Me sentí estúpido. Muy. Y no lo culpo a él. Yo soy demasiado ingenuo aún como para creer en una persona que conocí en una noche casi por casualidad. Demasiado ingenuo como para creerme capaz de poder hacerle bien a alguien y que sea correspondido. Demasiado ingenuo como para intentar una vez más poner en primer lugar en mi vida a alguien, sin quitarme a mí.

"¿Estás bien? ¿Soy una nueva frustración?" -me preguntó.

"Como si te importara" -dije con orgullo, el cual pierdo cada vez que caigo, como hoy.

lunes 29 de septiembre de 2008

Mi Propio Clóset.

UN CLOSET como un mundo propio. Como un individuo forjado a hablarse solo. Como ese diario íntimo que guardabas debajo de tu almohada y provocaba que tu rostro se sonrojara cuando alguien lo descubría. Un clóset como un lugar donde guardas cosas, cosas que no usas pero en algún momento vuelven, cosas que dejas pero siempre están presentes, cosas que escondes. Como el mejor lugar para meterte sin que nadie te descubra en esos momentos en los que solamente necesitas estar solo, sintiéndote marginado por la luz y escuchando la cruel voz del silencio. Un clóset como el lugar que a pesar de que ya no existe, entro constantemente a refugiarme del exterior, pero para pelear conmigo mismo. Un clóset. Mi propio clóset.